Me adentro en el bosque a buscar un poema
lo busco en el nido de las cigüeñas
en la corteza del alcornoque
en la inmensidad de la cascada
en el interior de la castaña.
!Salto de piedra en piedra
descalzo mis pies
siento el tacto de la hierba húmeda en mis plantas
y continúo mi búsqueda.
Suelto mi pelo
el viento lo mece
me sumerjo en el agua fría y cristalina
miro dentro de ese estado de eterno presente.
Contemplo al cielo y llamo a los pájaros
a las nubes
y a las ramas altas de los árboles.
Imploro a todos
pero llega la noche y no hay respuesta
sólo silencio, un lejano murmullo
la esperanza de la luna naranja y somnolienta.
Me recojo el pelo y vuelvo a casa cansada
sucia y preocupada
por ese puñado de palabras que perdí.
¿Qué habrá sido de ellas?
Ya sin fuerzas me tumbo en el jardín
bajo la higuera que mi padre plantó
Me arropa la duermevela
los grillos son plegarias
la noche de verano va extinguiéndose.
Justo en ese instante
cuando mis párpados se cierran
y mi perro se recuesta a mi lado suspirando
el poema, delicado y tímido
me susurra al oído con delicadez
¿Dónde has estado? Te esperaba.
Me ha parecido muy bonito, delicado tal como tú misma lo describes.